Para consultoras y dev shops
Cuando entregas por contrato, lo que te mata no es el trabajo: es la cadencia de reuniones que se come al equipo, el alcance que crece en silencio y los acuerdos que viven en la memoria de una llamada. Montamos la capa que registra, vigila y prepara, mientras tu gente entrega.
Lo que se oye
"Salimos de la llamada, cada quien entendió algo distinto, y nadie lo escribió."
"El cliente pide un cambio chiquito cada semana, y el proyecto ya no se parece al contrato que firmamos."
"Prometimos tiempos de respuesta en el contrato y nadie los está midiendo. Nos vamos a enterar cuando ya sea reclamo."
El sistema, en un diagrama
Lo que se monta
De cada reunión sale el acta con quién se comprometió a qué y para cuándo, y se señalan contradicciones con lo ya registrado.
Cada solicitud del cliente queda asentada contra los plazos del contrato. Los tiempos de respuesta se vigilan solos.
Todo lo que huele a fuera de contrato se marca en el momento. La conversación de 'esto es adicional' se tiene a tiempo, con registro.
Estados de avance, actas y respuestas llegan como borrador. Nada le llega al cliente sin la firma de un responsable.
La prueba
Este sistema operó la gestión de un proyecto real bajo contrato durante cinco meses: cero fechas contractuales caídas y 23 solicitudes del cliente gestionadas con su reloj corriendo, incluyendo alcance fuera de contrato detectado en vivo. Anonimizado por confidencialidad; el método es el mismo que usamos para operar nuestra propia empresa.
Siguiente paso
Cuéntanos cómo entregas hoy: revisamos tu cadencia y qué se montaría primero. Respondemos normalmente el mismo día.
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